Prueba: Volkswagen Amarok Extreme 258 CV

La nueva evolución de la pick up argentina se sigue destacando en el segmento con su incremento de potencia y torque, con mejoras en las prestaciones. Versión “full” a prueba.     

Texto y fotos: Gastón Vanini.

La Volkswagen Amarok fabricada en el Centro Industrial Pacheco continúa evolucionando a través de una nueva versión del motor V6 turbodiésel lanzado en el mercado local en 2017 (nota), evaluado por primera vez por AeA en 2018 (prueba) y protagonista de un viaje de más de 4.000 kilómetros (nota).  

La novedad de Amarok V6 está en el motor, que pasó de 224 a 258 caballos de potencia y de 550 a 580 Nm de torque, lo que la reafirma como la camioneta mediana más poderosa del mercado local.  

Sin cambios, la Amarok ostenta un diseño que todavía se mantiene vigente, un acierto del estilo elegido para la concepción del producto. Hay que recordar que, en 2016, la marca alemana aplicó el único rediseño del modelo a través de modificaciones en la parrilla y el paragolpes de la zona frontal, que la diferencian del modelo original lanzado en 2010.   

La pick up mediana luce imponente principalmente en el sector frontal, también gracias al generoso ancho de 1,95 metros. Se combina con los 5,25 m de longitud, 1,83 de altura y 3,10 de distancia entre ejes.  

La versión probada es la más equipada de la gama. Mantuvo sus características de imagen, incluyendo la barra de caja deportiva, que le sienta muy bien, junto con las vistosas llantas de aleación con dos colores y 20 pulgadas combinadas con los neumáticos Bridgestone Dueler con medidas 255/50, ideales para el asfalto y con un perfil bajo que atenta contra la integridad en los pisos en mal estado. 

Con la última actualización no hubo cambios de diseño, que fue renovado en 2016 con el primer rediseño de la camioneta. La calidad de los encastres y los plásticos -todos rígidos- continúa siendo muy buena. Lucen bien y no generan ruidos, incluso en caminos en mal estado y después de muchos kilómetros recorridos. A eso se suma el tablero bien legible y con mucha información y el práctico sistema multimedia con pantalla táctil con colores acompañada por comandos físicos, siempre bienvenidos.      

Como siempre, la posición de manejo es excelente gracias a las butacas con regulaciones eléctricas, sobresaliente sujeción y agradable cuero Nappa, junto con el volante multifunción con cuero, buena comunicación con las manos, amplias regulaciones de altura y profundidad y levas para comandar la caja automática, mientras que la pedalera es de aluminio, otro detalle de la versión “full”.   

Por su parte, las plazas traseras tienen espacio suficiente para las piernas y un gran ancho que permite que tres personas viajen con comodidad, aunque el respaldo podría tener algo más de inclinación. Además, la cabina está bien insonorizada.   

La caja de carga, en tanto, tiene protector plástico, lona marítima y una superficie de 2,52 m2. Se combina con el portón con amortiguación, que facilita el cierre.          

La Amarok más sofisticada tiene butacas delanteras con calefacción y regulación eléctrica, climatizador automático con doble zona, levantavidrios eléctricos (4) con un toque y accionamiento centralizado, control de velocidad crucero, espejos exteriores plegables eléctricamente e interior automático y volante multifunción. Entre los faltantes figuran la llave inteligente y el botón de encendido y apagado de motor, que ya están en muchos de sus rivales.

En este rubro contiene airbags frontales y laterales para la cabeza y el tórax, que deberían estar acompañados por los de cortina (como en las otras pick ups del segmento). Además, posee controles de estabilidad y de tracción, ABS Off-road, asistencia de arranque y de descenso en pendiente, anclajes Isofix, sensores de estacionamiento delanteros y posteriores, cámara de estacionamiento trasera y luces LED diurnas junto con las de xenón para altas y bajas, que ofrecen un buen funcionamiento. Además, la rueda de auxilio es como las otras cuatro, con igual llanta y neumático.   

La Amarok también tendría que ofrecer asistencias a la conducción como frenado automático de emergencia, control de crucero adaptativo y mantenimiento de carril, disponibles en algunos de sus competidores. 

Luego de debutar con 224 CV y 550 Nm, el motor diésel V6 3.0 elevó la potencia hasta los 258 caballos entre 3.250 y 4.500 rpm y el torque hasta los 580 Nm entre 1.400 y 3.000 revoluciones, cifras impresionantes en comparación con los otros modelos del segmento. Incluye inyección directa de combustible common rail, turbocompresor de geometría variable, intercooler y cadena de distribución, además de contar con cambios en la electrónica y una bomba de agua extra.   

El propulsor también tiene la función Overboost, que incrementa la potencia hasta los 272 caballos durante diez segundos. Se activa presionando a fondo el pedal del acelerador, entre 50 y 120 km/h y hasta 140 km/h.  

El V6 se destaca por su funcionamiento con bajo nivel de ruido y vibraciones y con contundentes respuestas desde bajas revoluciones que se traducen en prestaciones impresionantes para una camioneta, para lo que también contribuye la eficiente caja automática ZF con convertidor de par y ocho velocidades, que ofrece cambios veloces y a veces casi imperceptibles. Además, tiene la función Sport y el modo manual desde el selector o las levas ubicadas en el volante.    

Entre las prestaciones, la nueva V6 bajó las cifras del modelo con 224 CV, con una prueba de 0 a 100 km/h resuelta en 7,7 segundos (en reemplazo de los 8,5 s), mientras que la velocidad máxima, según la marca, es de 210 km/h.  

Por su parte, los consumos de combustible se ubican en los 7,2 l/100 km a 100 km/h y 9,1 l/100 km a 130 km/h, mientras que en ciudad necesita 12,3 litros, interesantes cifras que para su nivel de potencia y prestaciones.

Como siempre, la tracción es integral permanente 4Motion con diferencial central Torsen, encargado del reparto automático entre ambos, con un envío normal del 60% a las ruedas traseras y del 40% a las delanteras y una variación según las necesidades. También posee bloqueo mecánico y electrónico (con una tecla) para el diferencial trasero, lo que completa un conjunto que le brinda buen agarre en cualquier superficie, además de mayor seguridad.  

Con suspensiones convencionales como el eje rígido con elásticos en la parte trasera, el utilitario de VW también es ideal para ser utilizado como un auto. Por un lado, se destaca por su confort de marcha en la ciudad y en los caminos desparejos (pese al bajo perfil de los neumáticos de esta versión), junto con un sobresaliente comportamiento dinámico en la ruta y en las curvas, lo que genera confianza al conductor.   

Por otro lado, se luce en los pisos desparejos como los caminos de tierra y el ripio, escenarios en los que transmite solidez y seguridad. Se combina con una capacidad de carga de 867 kilogramos (otras versiones superan los 1.000 kg) y una capacidad de remolque de hasta 3.500 kg.  

También se destaca la función Off-road, que cambia el funcionamiento de la caja, el control de tracción y los frenos, sistemas que se combinan con el control de descenso.    

Sin embargo, no posee reductora, aunque pretende compensar con una primera marcha con relación muy corta. Además, no se puede desconectar el control de estabilidad, lo que puede condicionar la conducción todo terreno, lo mismo que sucede con los neumáticos para pavimento.  

La dirección continúa siendo hidráulica, con un buen equilibrio entre el manejo a bajas velocidades y lo veloz y destacada comunicación con el conductor. Sin embargo, un sistema eléctrico sería bienvenido principalmente para las maniobras de estacionamiento.  

La Amarok V6 además se diferencia de la biturbo por contar con discos de frenos traseros, lo que le permite detenerse de 100 km/h a cero en apenas 39 metros, una cifra relevante para una camioneta. 

Como todas las pick ups medianas, la Amarok V6 cuenta con precios elevados. La versión Extreme cuesta 4.865.000 pesos, mientras que la Comfortline (la más accesible de la gama) cotiza a 3.825.400 y la Highline cuesta 4.657.000. Por su parte, la garantía es de seis años o 150.000 kilómetros, la más amplia del segmento. Entre sus rivales se encuentran las Chevrolet S10 High Country 4×4 AT (3.773.900 pesos), Ford Ranger Limited 4×4 AT (3.894.000), Nissan Frontier LE AT 4×4 y Toyota Hilux SRX AT 4×4 (4.005.600).  

De esta forma, Volkswagen continúa evolucionando la mecánica de su pick up nacional, que se mantiene vigente. Así lo indica el segundo lugar entre los modelos más patentados del mercado argentino.

Descargar.

Aceleración 0 a 100 km/h: 7,7 segundos

Velocidad máxima: 210 km/h (dato de fábrica)

Frenada 100 km/h-0: 39 metros

Consumo urbano:  12,3 l/100 km

Consumo a 100 km/h: 7,2 l/100 km

Consumo a 130 km/h: 9,1 l/100 km

La nueva gama de la Amarok no tiene cambios estéticos. Aún luce moderna y atractiva.

Barra de caja con estilo deportivo y paragolpes cromados para la Extreme.

Las llantas de aleación con dos colores y 20 pulgadas son exclusivas de la versión «full».

Emblema que anuncia la potente motorización con hasta 272 caballos.

Tablero completo y muy claro, con excelente iluminación y completa computadora de a bordo central. 

  La clave de la Amarok V6. Brinda lindas sensaciones y prestaciones impresionantes.

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