Prueba: Volkswagen Virtus GTS

La versión deportiva del sedán producido en Brasil combina el motor 1.4 turbo con 150 caballos con otras características exclusivas. Se destaca por las prestaciones, el comportamiento dinámico y el espacio. BARRA NOTAS 3

Texto y fotos: Gastón Vanini.

El Volkswagen Virtus GTS llegó al mercado argentino junto con el Polo GTS en 2020 (lanzamiento). Producidos en Brasil, las alternativas deportivas tienen cambios en el diseño, el equipamiento y la mecánica en comparación con las otras versiones.

En el modelo con carrocería con tres volúmenes además se destaca por combinar su propuesta más deportiva con la opción con mayor espacio en el interior y el baúl.

El GTS se ubica en la zona más alta de una gama que además cuenta con variantes con el motor 1.6 que llegaron en 2018 (lanzamiento).

El diseño moderno del Virtus incluye una suave caída del techo en la zona trasera para lograr una agradable integración del tercer volumen. Se asocia con algunas características exclusivas, como el sector frontal con nueva parilla con la presencia de la sigla “GTS” junto con un aplique rojo que se extiende a al interior de las ópticas, que por primera vez recibieron la eficiente tecnología LED para las luces diurnas, altas y bajas. También es específico el paragolpes, que combina el atractivo color azul de la carrocería con el negro brillante y aloja a las luces antiniebla.

La novedad principal de los laterales son las vistosas llantas de aleación diamantadas con 18 pulgadas, que se combinan con los neumáticos con medida 205/45, un perfil muy bajo para nuestras calles y rutas. Adicionalmente, cuenta con un aplique con la sigla de la versión y los espejos negro brillante, color que se extiende al sutil spoiler aplicado a la tapa del baúl, otra pieza exclusiva junto con el paragolpes. A diferencia del Polo, no posee salida de escape a la vista.

La imagen deportiva está bien lograda; sólo le falta la doble salida de escape. Además, llama la atención la exagerada distancia entre la carrocería y el suelo para una versión de altas prestaciones.

Entre las dimensiones (¡cómo crecieron los autos del segmento B!) posee 4,48 metros de largo, 1,75 de ancho y 1,47 de altura, junto con una distancia entre ejes de 2,65 m (en el Polo es de 2,56).

Al igual que el exterior, combina el diseño de toda la gama con una configuración propia que contiene el color de rojo presente en las salidas de aire, la base del selector de caja y las costuras de piezas como el volante deportivo y multifunción con cuero y levas.

El atractivo tablero digital ofrece diversas configuraciones, incluida una que muestra los instrumentos principales como si fueran analógicos. En la misma línea está la pantalla táctil de 8 pulgadas con funcionamiento rápido y buena resolución acompañada por comandos táctiles y físicos, mientras que más abajo se ubica el climatizador automático y digital que incluye teclas de buen tamaño.

Junto al clásico selector de caja automática de VW se ubica el botón de encendido y apagado del motor, mientras que el sector de las teclas incluye la que permite elegir los modos de conducción: Eco, Normal, Sport e Individual (configurable), que cambian el funcionamiento del vehículo.

Las butacas deportivas también son exclusivas e incluyen el apoyacabezas integrado y un tapizado con cuero, tela y el logotipo de la versión. Regula su altura y se destaca por la sujeción lateral. Junto con el doble ajuste del volante, permite una excelente posición de manejo.

En las plazas traseras, el espacio para las piernas es muy amplio gracias a la extensa distancia entre ejes, mayor que en el Polo. También tiene un asiento cómodo, incluso en el lugar central, limitado por el ancho y el piso. Por su parte, el baúl ofrece 520 litros y es uno de los más grandes del segmento. Bajo su piso está la rueda de auxilio temporal, que limita la velocidad hasta los 80 km/h. No es lo ideal.

Posee lo máximo que se encuentra en la gama del Virtus e incluye, además de todo lo mencionado anteriormente, apertura de puertas sin llave, control de velocidad crucero, espejo interior con sistema antideslumbrante automático, espejos plegables eléctricamente y con función “tilt down” (el derecho baja su posición para estacionar marcha atrás), encendido automático de luces y de limpiaparabrisas, levantavidrios eléctricos con un toque en las cuatro puertas y sistema multimedia Discover Media con funciones con voz, navegador satelital y conexiones con los teléfonos.

Más detalles, en la ficha de abajo.

Cuenta con controles electrónicos de estabilidad y de tracción, airbags frontales y laterales delanteros (para cabeza y tórax), asistencia de arranque en pendiente, indicador de presión de neumáticos, cámara trasera y sensores de estacionamiento delanteros y posteriores.

Por su posicionamiento, el GTS debería contar con ayudas a la conducción, por ejemplo, frenado automático de emergencia, ya presentes en el segmento.

En esta versión, la plataforma modular MQB (presente en toda la gama) se combina con el motor naftero 1.4 TSI con cuatro cilindros, inyección directa de combustible y turbocompresor. Genera 150 caballos de potencia y 250 Nm de torque entre 1.500 y 3.800 rpm. Se une únicamente con la caja automática Tiptronic con convertidor de par, seis velocidades y las mencionadas levas en el volante.

Por su parte, la suspensión mantiene los esquemas independiente delantero y semi-independiente trasero, aunque con una calibración exclusiva con más firmeza. Se combinan con los frenos con cuatro discos, otra característica propia del GTS.

Ya probado en otros modelos de VW, el eficiente motor 1.4 turbo sobresale por su contundente entrega desde bajas revoluciones. Brinda interesantes sensaciones y permite imponer un ritmo veloz de manejo y sobrepasos en poco tiempo, lo que favorece a la seguridad.

El modo de conducción Sport eleva el sonido del motor (a través de un amplificador) y realiza otros ajustes, como la mayor dureza de la dirección y la caja en modo Sport. Una solución interesante para sumar carácter deportivo.

La caja se destaca por realizar los cambios de marchas de forma rápida y suave, lo que se agradece en la conducción diaria. La mencionada función Sport se puede activar en cualquier modo de conducción y estira las revoluciones antes del cambio de velocidad, mientras que las levas para la función manual son bastante veloces; el auto hace el cambio automáticamente cuando llega a la zona roja del cuentavueltas. Además, las relaciones largas permiten bajar las rpm del motor, el ruido y los consumos cuando circula en ruta.

El conjunto de motor y caja ofrece una gran suavidad y, al mismo tiempo, sobresale por su prestaciones: acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y de 0 a 400 km/h en 16,1 s, mientras que la velocidad máxima anunciada por la marca es de 210 km/h.

Por su parte, los consumos de combustible son contenidos, lo que resalta aún más en una versión deportiva: gasta 9,6 l/100 km en ciudad, 5,5 l/100 km a 100 km/h (el motor gira a unas 1.800 rpm) y 7,6 a 130 km/h (unas 2.300 rpm). Las cifras se combinan con un tanque de combustible de 50 litros.

Algo más rígidas que en las otras versiones del Virtus, las suspensiones se distinguen por brindar un logrado equilibrio. En la conducción veloz, el GTS se desplaza muy firme y transmite seguridad, lo mismo que ocurre en las curvas, donde también se luce el tacto de la dirección.

Pese a su propuesta más deportiva, en la ciudad manifiesta un manejo cómodo gracias a la suavidad de las suspensiones; sólo se advierten algunas asperezas por el perfil bajo de los neumáticos. Nada grave.

Los frenos, por su parte, sacan a relucir el sistema exclusivo con cuatro discos que permiten detener el sedán de 1.255 kilogramos de 100 km/h a cero en unos 39 metros.

El Volkswagen Virtus GTS cuesta 3.639.450 pesos, un valor elevado que está condicionado por la primera escala de los impuestos internos. La gama del sedán comienza con el motor 1.6 de 110 CV y un precio de 1.863.826. Además, la garantía cubre 3 años o 100.000 kilómetros. No posee rivales directos, lo que lo hace brillar aún más.

Descargar, acá.

Aceleración 0 a 100 km/h: 8,4 segundos

Aceleración 0 a 400 metros: 16,1 segundos

Velocidad máxima: 210 km/h (dato oficial)

Recuperación 80-120 km/h: 6,7 segundos

Frenada 100 km/h-0: 39 metros

Consumo urbano:  9,6 l/100 km

Consumo a 100 km/h: 5,5 l/100 km

Consumo a 130 km/h: 7,6 l/100 km

La imagen deportiva está bien lograda.

La silueta del Virtus se destaca por la suave caída del techo en la zona trasera.

Ópticas, parrilla y paragolpes con diseño exclusivo.

Las ópticas tienen eficientes luces LED.

Atractivas llantas de aleación de 18 pulgadas. Los neumáticos tienen un perfil muy bajo.

Puesto de conducción con apliques de color rojo y pedalera metálica.

El volante deportivo tiene buen tacto. Regula su altura y profundidad.

El tablero digital Active Info Display tiene mucha información y permite diversas configuraciones.

Práctico soporte para teléfono.

La pantalla táctil de 8″ es rápida y está acompañada por una combinación de teclás físicas y táctiles.

Incluye navegador satelital.

Datos del auto.

Monitor de potencia que contiene la presión del turbocompresor. 

Y cámara trasera con guías.

El climatizador automático es simple de entender y posee teclas grandes.

El clásico selector de VW junto a los detalles rojos, el apagado y encendido del motor y los modos de conducción.

Excelentes butacas con apoyacabezas integrado, sigla de la versión y muy buena sujeción lateral. 

Las plazas traseras tienen mucho espacio para las piernas y un asiento cómodo, incluso en el quinto lugar.  

Con 521 litros, el baúl es uno de los más grandes del segmento.

Rueda de auxilio temporal. No es lo ideal.

El eficiente motor 1.4 turbo sobresale por su entrega con consumos contenidos. 

Una interesante propuesta que combina buen espacio y prestaciones.

BARRA NOTAS 3

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